Se cumple un año del papado de León XIV: ruptura en el estilo, continuidad en el contenido
Analistas destacaron facetas del estilo de su conducción y lo compararon con Francisco I. En ese sentido, indicaron que llegó "en buen momento para traer paz y unidad" en contexto del aumento de las escaladas en el mundo.

El papa León XIV cumple un año en sol como conductor de la Iglesia Católica desde el Vaticano este 8 de mayo. Robert Francis Prevost fue elegido para suceder al argentino Francisco I y liderar a más de 1.000 millones de fieles en medio de un escenario de divisiones en el clero y conflictos extendidos en el mundo.
Con diferencias de estilo frente a su antecesor, al ser más discreto, el estadounidense dio continuidad a las políticas pastorales y teológicas de Jorge Bergoglio y, poco a poco, comenzó a imprimir su propia marca, especialmente tras el enfrentamiento con el presidente de su país Donald Trump por la guerra en Irán.
Para el profesor de teología en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP), Fernando Altemeyer Júnior, Prevost fue elegido para dar «continuidad a la renovación eclesial» iniciada por Francisco, a pesar de sus personalidades distintas.
A un año del papado de León XIV: rupturas y continuidades
Para Altemeyer, si Bergoglio era expansivo y cercano, poco apegado a símbolos y protocolos, Prevost es introspectivo, cultivador de la intimidad, un obispo que, siguiendo los pasos de San Agustín, cree que Dios está en lo más profundo del alma humana.
«El Papa cree que el mundo vive hoy más que una crisis militar; vive una crisis de sentido y del alma. Entonces él, como agustino, llega en buen momento para traer paz y unidad, ponerse del lado de los pobres, romper con la industria de las armas. Pero él no es Francisco, es más delicado, más interior«, indicó el teólogo.
El Papa «tiene que jugar un nuevo juego porque la ultraderecha —estadounidense, italiana, española— es feroz y él no quiere que el tejido se rompa aún más. Pero lo intenta. Usa la muceta y la cruz antigua [símbolos que no solía usar Francisco], no tiene problema con la tradición, pero no va a hablar el lenguaje del conservadurismo. Vino a dar continuidad a Francisco, pero a su manera», agregó Altemeyer.
Por otro lado, el profesor de la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma y especialista en el Vaticano, Filipe Domingues, señaló que no hay cambios de contenido entre Bergoglio y Prevost, incluso en temas sensibles dentro de la Iglesia como el trato a minorías sexuales y personas divorciadas. Según él, el Papa actual tiene diferencias de estilo y carisma respecto a Francisco, pero con una «continuidad de visión pastoral».
Medidas de León XIV en su primer año
Las principales medidas del primer año de pontificado de Prevost incluyen la exhortación apostólica «Dilexit te«, iniciada por Bergoglio, y la promesa de una nueva encíclica sobre inteligencia artificial. León XIV también fue «vigorosamente ecuménico», según Altemeyer, no solo con musulmanes, luteranos o judíos como sus predecesores, sino también con ortodoxos y anglicanos, lo que renueva el deseo de plena comunión entre los cristianos, como quedó claro en su primer viaje, con su visita a Turquía.
El Papa mantuvo el fuerte enfoque social que marcó el pontificado de Francisco, con reiterados llamados en defensa de los marginados y críticas a un sistema económico depredador que prioriza el lucro por encima de la vida humana. El punto de inflexión fue la Semana Santa: en medio de la escalada entre EEUU e Irán, León XIV utilizó su primera Pascua como pontífice para endurecer su discurso contra las guerras, al pedir la renuncia de las armas y la paz mediante el diálogo.
En esa ocasión, Donald Trump lo calificó de «débil», en una ruptura inédita entre la Casa Blanca y la Santa Sede. Sin embargo, Prevost mantuvo su postura y a la par no se mostró interesado en debatir con el republicano. «Antes del cónclave se decía que el Papa nunca sería estadounidense, justamente por la implicación de EEUU en cuestiones políticas y económicas. Pero vemos que el hecho de que sea estadounidense está marcando una diferencia, porque EEUU es el mayor riesgo desde el punto de vista de la inestabilidad mundial», observó Domingues.
El viaje a África, con visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, realizado tras el enfrentamiento con Trump, mostró a un pontífice hábil y articulado para acercarse a comunidades locales, con discursos contundentes contra la desigualdad social y la degradación del medio ambiente.
