Miles de fieles acompañaron el Bicentenario del Beato Mamerto Esquiú
Con la presencia de fieles, peregrinos y autoridades provinciales y nacionales, Piedra Blanca celebró los 200 años del Beato Esquiú.

La localidad de Piedra Blanca, en el departamento Fray Mamerto Esquiú, vivió ayer lunes 11 de mayo la jornada central por el bicentenario del natalicio del Beato Mamerto Esquiú, con una multitudinaria convocatoria de fieles, peregrinos y autoridades provinciales y nacionales.
Las actividades comenzaron en las primeras horas de la mañana con la oración de Laudes y el izamiento de la Bandera Nacional en Plaza San José, seguido por la colocación de ofrendas florales. En el atrio del histórico templo de San José se celebró luego la Misa Solemne, presidida por el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, y concelebrada por el cardenal Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de Argentina; monseñor Luis Urbanc, obispo anfitrión; y una veintena de obispos de todo el país, junto a numerosos sacerdotes.
Participaron también el gobernador Raúl Jalil; la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Alejandra Benavídez; legisladores provinciales y nacionales; el rector de la Universidad Nacional de Catamarca, ingeniero Oscar Arellano; el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella; la directora nacional de Culto, Martina Godoy; y representantes de distintas instituciones civiles y religiosas.
En la previa de la celebración litúrgica, el gobernador Raúl Jalil destacó la vigencia del pensamiento de Esquiú y vinculó su mensaje con la necesidad de fortalecer el respeto institucional y la convivencia social. “El pensamiento de Esquiú está más vigente que nunca. Hay que obedecer la ley porque, si no hay ley, hay caos”, sostuvo el primer mandatario, recordando así el histórico Sermón de la Constitución pronunciado por el fraile franciscano en 1853.
Jalil afirmó también que Esquiú “es el catamarqueño más importante de la historia” y remarcó especialmente “su apuesta a la educación, la tranquilidad y la paciencia”, valores que, dijo, fueron centrales en la construcción de su legado religioso y político.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados, Paola Fedeli, destacó la dimensión social y política de la figura del Beato y sostuvo que su ejemplo continúa interpelando a quienes ocupan espacios de representación pública. “La defensa y el amor al pueblo tienen que ser el norte de todas las personas que tenemos representatividad”, expresó la legisladora, quien además definió a Esquiú como “un gran referente” en su vida política y personal. Fedeli señaló que el fraile “marcó todas las cuestiones sociales y espirituales”.
«Peregrinos de esperanza»
En una convocante celebración por los 200 años del natalicio del Beato Mamerto Esquiú, el Cardenal y arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, brindó una homilía con un fuerte contenido social y un llamado directo a la acción. Ante autoridades y fieles, el purpurado utilizó la figura del «Orador de la Constitución» para interpelar la realidad actual del país.
El punto central del mensaje de Rossi fue un llamado a abandonar la pasividad. El Cardenal advirtió sobre la «urgencia de salir, desacomodarse y abandonar los estatus de conforme y parálisis en los que tantos creyentes, a veces, estamos entrenados». Para Rossi, el contexto actual de la Argentina exige una actitud activa: «No podemos esperar a que llamen a nuestra puerta. Es urgente que vayamos nosotros a encontrarlos».
Concluyó que la memoria de Esquiú no es solo un recuerdo del pasado, sino un desafío para el presente: «Él nos invita a ser ciudadanos responsables y cristianos coherentes».
Indulgencia plenaria
Luego de la comunión, se leyó el decreto que concede la indulgencia plenaria desde el 11 de mayo de 2026 hasta el mismo día de 2027 para quienes peregrinen a lugares como la Catedral de Córdoba (donde descansan sus restos), el Santuario del Valle, la iglesia de Piedra Blanca o el templo de El Suncho, donde falleció.
Mensaje del Papa León XIV
En tanto, Mons. Bokalic leyó el mensaje del Papa León XIV en el que resalta la figura y el legado del Beato Esquiú, expresando que fue un “religioso franciscano, misionero y obispo durante el pontificado de mi predecesor León XIII, que dejó una huella luminosa y fecunda en la Iglesia y en la sociedad de su tiempo”.
También manifiesta que “el beato Esquiú nos enseña a vivir la comunión y la misión evangelizadora de manera concreta, con gestos y obras de bien. Su celo apostólico lo llevó a construir puentes de diálogo y colaboración no sólo a nivel eclesial, sino también social, político y cultural”.
Procesión y cierre
Tras la misa, una procesión recorrió las calles de Piedra Blanca con la imagen del Beato, precedida por la Virgen del Valle, el Cura Brochero, San Francisco y Mama Antula. Al pasar por la casa natal se entonaron el Himno Nacional, el Himno a Catamarca y el Himno a Fray Mamerto Esquiú, con un emotivo “Cumpleaños feliz”. Las celebraciones continuaron durante la tarde con el almuerzo comunitario y la fiesta popular en el predio Graciana, y a las 20 se celebró una misa en el Convento San Pedro Alcántara, en la ciudad Capital. “Estamos muy felices de poder celebrar los doscientos años de su natalicio. Muy feliz de ver tanta gente, el cariño hacia él y esa devoción que va creciendo”, expresó el párroco Marcelo Amaya.

