Falleció Julio Molina, ministro del primer gabinete de Lucía

Se conoció hoy la triste noticia del fallecimiento del ingeniero Julio Molina, quien se desempeñó como ministro durante el primer mandato de Lucía Corpacci como gobernadora.
Molina, con problemas de salud, llevaba cerca de dos meses internado y a pesar de los esfuerzos médicos no pudo superar el delicado cuadro que lo aquejaba.
En la función pública su paso fue relativamente fugaz, pero importante. Luego de la victoria del peronismo en las elecciones de marzo de 2011, Lucía integró su primer gabinete, resolviendo modificaciones en la estructura del Poder Ejecutivo que mantenía Eduardo Brizuela del Moral con el Frente Cívico y Social.
Precisamente allí apareció Molina, ya que Corpacci dividió el histórico Ministerio de Obras y Servicios Públicos, para formar dos ministerios diferentes: el de Obras Públicas quedó en manos del actual vicegobernador, Rubén Dusso, y en el de Servicios Públicos fue designado Molina.
La decisión no fue casual, ya que la entonces flamante mandataria quería terminar con los crónicos problemas que padecía la población, especialmente con los suministros de agua y energía eléctrica.
“Hemos recibido una herencia y una desorganización tremendas, con instituciones devastadas, con una empresa (de energía) rescindida en su concesión tres días antes de asumir, y el ente de la regulación devastado; no ha sido fácil”, recordaría Molina después.
En una disertación en el Instituto de Formación y Gestión Pública, agregó que “siempre se habla de emergencia, y cuando se analiza el término es algo que emerge, que brota como una situación particular sobre la que hay que tomar medidas especiales para atenderla y sobreponerla; pero créanme que el estado de los servicios públicos acá no era de emergencia; acá estamos en un estado de crisis, en donde las perturbaciones son fenomenales”, y sobre la tarea que se le había encomendado describió: “con la asunción de la Dra. Lucía Corpacci, el Estado debió hacerse cargo de la empresa de energía, ha realizado cambios que hay que profundizar en la empresa de agua, se está trabajando también intensamente en el tema de las comunicaciones, y, por otro lado, se está en una interrelación armónica con la Nación, en un momento desde lo económico más difícil que años atrás”.
Molina apenas empezó la tarea, aunque se inscribió algunos logros importantes, como la recuperación de la empresa energía. Fue en su gestión cuando terminó la era de la EDECAT concesionada y nació la empresa estatal Energía Catamarca Sociedad con Participación Estatal Mayoritaria (EC Sapem).
Trajo rápidamente usinas que aliviaron el suministro eléctrico y pusieron fin a los clásicos apagones, así como inició gestiones para traer la televisión digital abierta a la provincia.
Inició también las gestiones para ampliar la red de gas natural luego de muchos años, y encaminaba un área que se había convertido en las décadas anteriores en uno de los puntos más débiles de la gestión radical.
Molina, en su paso por el gobierno, mostró un perfil más técnico que político, y fue allí donde encontró su talón de Aquiles, que a la postre derivó en su alejamiento.
Ocurre que no tenía respaldo partidario, y se internó en enfrentamientos internos con la cúpula de la EC Sapem, disputa que ganó estado público y comenzó a afectar al Gobierno, por lo que se terminó decidiendo el alejamiento de los funcionarios involucrados.
Molina fue así el primer ministro corpacista en dejar su cargo: renunció en noviembre de 2012, siendo reemplazado por Luis Romero.
