Dos temblores sacudieron Córdoba en medio del partido de Argentina
Ambos tuvieron epicentro en el sur provincial y fueron percibidos en distintas localidades.

La provincia de Córdoba registró este viernes por la noche dos sismos con pocos minutos de diferencia mientras la Selección argentina disputaba el encuentro ante Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial.
El primer sismo, de acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), alcanzó una magnitud de 3,1 y se registró poco después de las 20 horas. El epicentro se ubicó a 43 kilómetros al norte de Río Cuarto, 65 kilómetros al sur de Río Tercero y 81 kilómetros al sudeste de Merlo, con una profundidad de 16 kilómetros.
El segundo temblor se produjo a las 20.44, cuando todavía se disputaba el partido, y alcanzó una magnitud de 3,4. En este caso, el epicentro se localizó a 41 kilómetros al norte de Río Cuarto, 67 kilómetros al sur de Río Tercero y 84 kilómetros al noreste de Sampacho, a una profundidad de 23 kilómetros.
Vecinos de localidades de la provincia como Río Cuarto, Achiras, Villa del Dique, Almafuerte, Alpa Corral y Berrotarán reportaron haber sentido los movimientos sísmicos, mientras seguían el partido de la Selección. ElDoce recogió testimonios que describieron la sorpresa y el desconcierto generados por los temblores, debido a la coincidencia con el evento deportivo de alto interés nacional.
Según el informe oficial, no se registraron daños materiales ni víctimas, pero la situación reavivó el debate sobre volvió a instalar la discusión sobre los protocolos de seguridad y la necesidad de fortalecer la educación sísmica, especialmente en áreas donde la actividad telúrica suele considerarse infrecuente.
El martes 1 de julio se registró otro temblor de mayor magnitud en el norte de Córdoba. El evento alcanzó una magnitud de 4 y tuvo su epicentro entre Deán Funes, Cruz del Eje y Serrezuela, a una profundidad de 11 kilómetros. En esa ocasión, el sismo se sintió con intensidad en ciudades como Cruz del Eje y Deán Funes, donde la escala de percepción fue de entre III y IV, lo que provocó oscilaciones en objetos colgantes y el despertar de vecinos durante la madrugada.
