Velatorio del Indio Solari: así es la capilla ardiente del ídolo en el polideportivo José Gatica de Parque Domínico
Más de 60 cuadras de fila reflejan el dolor de todo un país. Miles de seguidores esperan su turno para despedir al gran ícono del rock argentino, que falleció este viernes 5 de junio.

Las inmediaciones del Polideportivo José María Gatica, en Avellaneda, comenzaron a poblarse de seguidores desde las 10 de la mañana, todos unidos por el deseo de brindarle el último adiós al Indio Solari, fallecido el pasado viernes 5 de junio a los 77 años. Apenas iniciada la ceremonia, trascendió la primera y conmovedora imagen del féretro expuesto al público, marcando el inicio formal de una despedida histórica.
Esta decisión respondió al deseo de su círculo íntimo; tras confirmarse la triste noticia de su fallecimiento, la familia emitió un comunicado expresando su voluntad de organizar un homenaje abierto, abriendo las puertas para que la militancia ricotera tuviera la oportunidad de despedirse de su gran referente.
Luego de intensas horas de especulaciones sobre cuál sería el lugar indicado, el Polideportivo Gatica se consolidó como el escenario definitivo para este último adiós. Tan pronto como se oficializaron las coordenadas de la cita, una multitud de fanáticos se instaló en las inmediaciones del complejo para llevar a cabo una emotiva vigilia, aguardando pacientemente la apertura de los accesos bajo un clima de profundo respeto.
El mensaje de la familia del Indio Solari por el velatorio
A través de un sensible mensaje, el círculo íntimo del músico llevó tranquilidad a la militancia ricotera respecto a la organización del encuentro. “La despedida al Indio ya comenzó. Todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera, dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas”, expresaron los familiares del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
En relación a la extensión de la jornada en Avellaneda y para calmar la ansiedad de la multitud que aguarda en la fila, los allegados aseguraron: “Habrá tiempo para que nadie se quede sin adiós”. Asimismo, hicieron un fuerte hincapié en el espíritu de hermandad que siempre caracterizó al movimiento, apelando a la responsabilidad de los asistentes: “Mientras se espera y se camina, nos cuidamos entre todos, sin distinciones, como siempre lo hemos hecho y él esperaba de nosotros”.

