Fin de semana por el Día de la Memoria: más de un millón de turistas viajaron y Catamarca tuvo picos del 75% de ocupación
El movimiento turístico fue moderado pero extendido en todo el país. En la provincia, se destacó el crecimiento en destinos del interior con fuerte presencia de turismo regional.

El fin de semana largo por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia movilizó a 1.012.000 turistas en todo el país, quienes generaron un impacto económico de $231.084 millones, de acuerdo al relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Si bien fue un fin de semana de cuatro días, el promedio de noches de hospedaje se equiparó con el de un fin de semana de tres días. Sin embargo, en el promedio viajaron más personas. Posiblemente el mismo turista viajó dos veces, un viaje más extenso (dos noches) y luego uno más corto (lunes o martes). El clima fue muy inestable. Hubo sol y temperaturas agradables, pero también lluvias y momentos de mucho viento.
El movimiento turístico se caracterizó por una fuerte dispersión territorial y una dinámica sin picos marcados, donde convivieron propuestas culturales, eventos locales y actividades al aire libre. Las ciudades mantuvieron un buen nivel de circulación, especialmente en espacios gastronómicos, ferias y actividades nocturnas, mientras que los destinos tradicionales de descanso mostraron un ritmo más moderado.
En términos cualitativos se consolidó un perfil de viaje austero, donde primaron las experiencias antes que el consumo intensivo. Aun así, la presencia de turistas internacionales en varios destinos aportó dinamismo en centros urbanos y polos turísticos consolidados, en un contexto donde el turismo interno sigue adaptándose a nuevas condiciones económicas y de calendario.
Catamarca, con buen nivel de actividad y foco en el interior
En este escenario, Catamarca logró destacarse con un buen nivel de movimiento turístico, especialmente en destinos del interior provincial, donde la ocupación hotelera alcanzó picos del 75% y una estadía promedio de tres noches.
En la capital, en tanto, la ocupación fue más moderada, rondando el 40%, lo que evidenció una dispersión de la demanda hacia circuitos naturales y culturales del interior, en línea con la tendencia nacional de elegir propuestas de cercanía y contacto con la naturaleza.
El flujo estuvo impulsado principalmente por turismo interno y regional, con visitantes que priorizaron experiencias culturales, paisajes y actividades al aire libre. En la ciudad capital, la actividad se sostuvo gracias a una agenda variada que incluyó ferias de artesanos, música en vivo, talleres folklóricos y propuestas gastronómicas.
Entre los puntos más visitados se destacó el Pueblo Perdido de la Quebrada, junto con circuitos guiados y espacios emblemáticos que reforzaron la identidad cultural local.
Un turismo más austero y distribuido
A nivel país, el movimiento se caracterizó por una fuerte dispersión territorial y sin picos marcados. Los destinos más elegidos fueron grandes centros como la Ciudad de Buenos Aires, Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza y Ushuaia, aunque también se registró actividad sostenida en el norte y la Patagonia.
El informe de CAME destacó además una creciente fragmentación en los viajes, con turistas que combinaron estadías cortas en distintos momentos del fin de semana, influenciados por la condición de día no laborable del lunes.
Otro dato relevante fue la presencia de turistas internacionales en varias ciudades, pese al encarecimiento de Argentina en dólares, lo que aportó dinamismo en centros urbanos y polos turísticos consolidados.
Finalmente, el feriado funcionó como antesala de Semana Santa, lo que también incidió en que muchos viajeros optaran por postergar escapadas más largas, consolidando así un perfil de turismo más medido, cercano y flexible.
