19 de agosto: Día Nacional de la Prevención contra el Síndrome Urémico Hemolítico

El Ministerio de Salud de la Provincia adhiere, como cada año, al Día Nacional de la Prevención contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), que se conmemora cada 19 de agosto.
En este marco, es importante mencionar que el Síndrome Urémico Hemolítico constituye la principal causa pediátrica de insuficiencia renal aguda y la segunda de insuficiencia renal crónica. Según información del Ministerio de Salud de la Nación, esta enfermedad es responsable del 20% de los trasplantes de riñón en niños y adolescentes.
Esta enfermedad, se transmite por alimentos contaminados por varias cepas de la bacteria “Escherichia Coli”, que produce una toxina que suele estar presente en la materia fecal de animales y personas.
Es importante destacar que esta enfermedad es más común en niños, niñas y adultos y adultas mayores, además de personas inmunodeprimidas, pudiendo causar la muerte en casos extremos.
Los alimentos con mayor riesgo de portar esta bacteria son la carne, los vegetales frescos (hortalizas) y los lácteos. Para evitar la contaminación se debe cocinar bien la carne hasta la desaparición de jugos rosados, lavar con agua segura los vegetales que se consumen crudos (como la lechuga y el repollo) y debe evitarse el consumo de leche sin pasteurización o productos elaborados con leche sin pasteurizar.
Síntomas
Puede presentarse a través de los siguientes síntomas: fiebre, vómitos y diarrea, sangre en las heces, irritabilidad, debilidad y letargo, falta de producción de orina, palidez, hematomas, hemorragias subcutáneas en forma de pequeños puntos rojos (petequias) y coloración amarillenta de la piel (ictericia).
Medidas de prevención
El síndrome urémico hemolítico representa una enfermedad grave pero prevenible. De ahí la importancia de que la comunidad incorpore en los hogares las medidas necesarias para cuidar la salud de los consumidores.
- Adquirir productos de origen animal y vegetal en establecimientos que reúnan las condiciones necesarias.
- Lavarse las manos muy bien con agua y jabón siempre: después de ir al baño, de cambiar pañales, de manipular alimentos crudos (carnes y verduras), de trabajar la tierra, de volver de la calle; y antes de cocinar y comer.
- Lavar cuidadosamente frutas y verduras con agua segura.
- Cocinar muy bien las carnes (especialmente la carne picada hasta la desaparición de jugos rosados).
- Utilizar distintos utensilios de cocina para la carne cruda y para la cocida, y evitar el contacto entre estas.
- Consumir leche, derivados lácteos y jugos de frutas pasteurizados.
- Consumir agua potable. Ante dudas sobre la calidad del agua, se recomienda hervirla o agregarle dos gotas de lavandina por litro de agua, agitar y dejar reposar 30 minutos antes de ingerirla.
- Conservar la cadena de frío de los alimentos que lo requieren.
- Conservar los alimentos frescos y cocidos en la heladera.
- En caso de trabajar en el campo, extremar las medidas de control sobre la vestimenta e higiene personal para prevenir la contaminación del ámbito familiar.
- Evitar que los niños menores de 5 años consuman chacinados y carnes de faenas caseras.
