Urbanc fue recibido por el Papa León XIV y le entregó una reliquia del Beato Esquiú

El encuentro se dio en el marco del camino hacia la canonización del Beato Esquiú. El Santo Padre envió su bendición a todo el pueblo catamarqueño.

 

En un hecho de profunda significación para la Iglesia de Catamarca y para la feligresía local, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, fue recibido en audiencia privada por el Papa León XIV, a quien le entregó una reliquia de primer grado del Beato Mamerto Esquiú, en el marco del proceso que impulsa su camino hacia la canonización.

El encuentro se concretó el sábado 31 de enero por la mañana, en Roma y se extendió durante aproximadamente 25 minutos. Se trató del primer encuentro oficial entre el obispo catamarqueño y el Santo Padre, luego de un saludo previo ocurrido días antes durante la Audiencia General de los miércoles en la Sala Pablo VI.

“En el encuentro con el Papa me fue muy bien. El diálogo con él fue muy ameno, estuvimos charlando unos 25 minutos. La primera impresión que he tenido ha sido muy buena”, expresó Mons. Urbanc al referirse a la audiencia, destacando la cordialidad y el interés mostrado por el Pontífice.

Durante la reunión, el Obispo le presentó al Papa León el contexto del Año Jubilar Diocesano que se vive en Catamarca por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú, bajo el lema “Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad”. Según relató, el Santo Padre mostró especial interés por la figura del beato y su legado espiritual y social.

“Le expliqué las características de su figura a partir del lema que hemos propuesto para este año. Le interesó mucho escuchar este testimonio”, señaló el Obispo, quien remarcó que el principal objetivo del viaje a Roma fue compartir con el Papa este tiempo especial que atraviesa la diócesis y profundizar el camino hacia la canonización del hijo dilecto de la tierra de la Virgen del Valle.

En ese marco, Mons. Urbanc le obsequió al Pontífice el libro de las cartas a Odorico, escritos fundamentales del Beato Esquiú, además de un libro dedicado a la Virgen del Valle. Asimismo, le hizo entrega de una reliquia de primer grado del Beato, “consistente en un pedacito de hueso”, junto a un rosario con cruz de rodocrosita, piedra semipreciosa emblemática de Catamarca y nueces confitadas, producto típico de la región.

Durante el diálogo también abordaron la realidad de la provincia. Al respecto, el Obispo comentó que el Papa León “se acordaba muy bien de la Virgen del Valle cuando visitó Cafayate y Santa María, cuando era Superior General de la Orden de los Agustinos”, y agregó que el Santo Padre “mandó su bendición a todos los catamarqueños”.

Otro de los temas tratados fue la cuestión vocacional. “Hablamos de las dificultades que vamos teniendo con las vocaciones, que tenemos pocas vocaciones consagradas”, indicó Mons. Urbanc, en referencia a una preocupación compartida por la Iglesia en distintos puntos del mundo.

Finalmente, el Obispo le comentó al Papa su próxima participación en la Jornada Mundial del Enfermo, que se realizará entre el 9 y el 11 de febrero en Chiclayo, Perú, diócesis donde el actual Pontífice ejerció su ministerio episcopal entre 2015 y 2023. “Me dijo que les dé saludos a todos los que vea allá”, relató. Mons. Urban asistirá a ese encuentro internacional en su carácter de presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Argentina.

Durante su estadía en Roma, el obispo catamarqueño también visitó organismos de la Conferencia Episcopal Italiana y distintos Dicasterios de la Curia Romana. Además, recorrió la Basílica de San Pedro, celebró la Santa Misa en la tumba del Apóstol y visitó las tumbas de varios pontífices, en una agenda cargada de gestos simbólicos y pastorales que refuerzan el camino de fe que vive hoy la Iglesia de Catamarca, con la mirada puesta en la canonización del Beato Mamerto Esquiú.

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