Urbanc fue recibido por el Papa León XIV y le entregó una reliquia del Beato Esquiú
El encuentro se dio en el marco del camino hacia la canonización del Beato Esquiú. El Santo Padre envió su bendición a todo el pueblo catamarqueño.

En un hecho de profunda significación para la Iglesia de Catamarca y para la feligresía local, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, fue recibido en audiencia privada por el Papa León XIV, a quien le entregó una reliquia de primer grado del Beato Mamerto Esquiú, en el marco del proceso que impulsa su camino hacia la canonización.
En ese marco, Mons. Urbanc le obsequió al Pontífice el libro de las cartas a Odorico, escritos fundamentales del Beato Esquiú, además de un libro dedicado a la Virgen del Valle. Asimismo, le hizo entrega de una reliquia de primer grado del Beato, “consistente en un pedacito de hueso”, junto a un rosario con cruz de rodocrosita, piedra semipreciosa emblemática de Catamarca y nueces confitadas, producto típico de la región.
Durante el diálogo también abordaron la realidad de la provincia. Al respecto, el Obispo comentó que el Papa León “se acordaba muy bien de la Virgen del Valle cuando visitó Cafayate y Santa María, cuando era Superior General de la Orden de los Agustinos”, y agregó que el Santo Padre “mandó su bendición a todos los catamarqueños”.
Otro de los temas tratados fue la cuestión vocacional. “Hablamos de las dificultades que vamos teniendo con las vocaciones, que tenemos pocas vocaciones consagradas”, indicó Mons. Urbanc, en referencia a una preocupación compartida por la Iglesia en distintos puntos del mundo.
Finalmente, el Obispo le comentó al Papa su próxima participación en la Jornada Mundial del Enfermo, que se realizará entre el 9 y el 11 de febrero en Chiclayo, Perú, diócesis donde el actual Pontífice ejerció su ministerio episcopal entre 2015 y 2023. “Me dijo que les dé saludos a todos los que vea allá”, relató. Mons. Urban asistirá a ese encuentro internacional en su carácter de presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Argentina.
Durante su estadía en Roma, el obispo catamarqueño también visitó organismos de la Conferencia Episcopal Italiana y distintos Dicasterios de la Curia Romana. Además, recorrió la Basílica de San Pedro, celebró la Santa Misa en la tumba del Apóstol y visitó las tumbas de varios pontífices, en una agenda cargada de gestos simbólicos y pastorales que refuerzan el camino de fe que vive hoy la Iglesia de Catamarca, con la mirada puesta en la canonización del Beato Mamerto Esquiú.