Por otra parte, respecto a su actitud, advirtió que “no es un acto de rebeldía, sino una necesidad de trabajar para pagar el alquiler, los impuestos y tener un plato de comida en casa”. “Si en la semana vienen y me dicen que no puedo hacerlo, lo tendré que dejar de hacer, pero, como le debe ocurrir a otros comerciantes, necesito trabajar, generar dinero porque sino no puedo llevar un plato de comida a casa”, agregó.