La temporada de vacaciones de invierno en Catamarca cierra con un balance positivo para el sector turístico, con reservas de último momento y una buena llegada de visitantes a los principales circuitos de la provincia.
Desde la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Catamarca señalaron que el movimiento fue bueno en general, aunque remarcaron que el clima complicó el acceso a algunos atractivos, como el Arco del Pissis y Campo de Piedra Pómez, además de la posibilidad de nevadas en la zona de Antofalla.
El sector privado también volvió a poner el foco en un problema de fondo: la competencia de prestadores turísticos informales, que según las agencias habilitadas perjudica la calidad del destino y les resta previsibilidad al negocio.
Con la Fiesta del Poncho como uno de los grandes atractivos culturales del invierno catamarqueño, el oeste de la provincia -con Belén, Tinogasta y Fiambalá como puntos fuertes- sigue siendo uno de los circuitos más elegidos por los turistas que llegan de otras provincias.