Saadi pide a Nación que elimine el impuesto a los combustibles

El intendente capitalino se sumó a los reclamos de un centenar de intendentes de todo el país.

 

El intendente de la Capital, Gustavo Saadi, reclamó que el Gobierno nacional deje de cobrar el impuesto a los combustibles, al advertir que “nadie sabe el destino de esos fondos y no generan ningún beneficio para los catamarqueños”. La declaración se produjo en el marco de un debate que atraviesa a municipios de todo el país, donde más de un centenar de jefes comunales se pronunciaron en defensa de recursos que consideran legítimamente propios de las comunas.

Saadi sostuvo que, “así como el municipio decidió no cobrar ninguna tasa vial, la Nación también debería sacar ese impuesto”.

Con esta definición, el intendente capitalino se plegó al reclamo de intendentes que cuestionaron la falta de transparencia en la administración y ejecución en la administración de los fondos recaudados. “Es bueno que hayan coincidido jefes comunales de distintas provincias y distintos colores políticos, para que se comprenda que aquí no se le quitan recursos a un gobierno municipal sino a los vecinos”, enfatizó.

Reclamo nacional

El planteo de los intendentes se centra en políticas nacionales que afectan directamente el trabajo municipal, como la falta de redistribución de los impuestos al combustible, la paralización de la obra pública y los constantes recortes de fondos.

En el caso de la Capital, el municipio decidió no aplicar ninguna tasa sobre los combustibles para evitar encarecerlos aún más. Sin embargo, desde la llegada de Javier Milei al Gobierno se registró una suba real del 63,95%.

Nadie sabe el destino de esos fondos y no generan ningún beneficio para los catamarqueños.

Solo en lo que va del año, los precios de los combustibles treparon un 24%, más del doble que la inflación y muy por encima de los salarios. Estas subas impactan de manera directa en el costo del transporte, la logística, la producción, los alimentos y los servicios.

Al margen de ese efecto inmediato, el dinero que corresponde al interior no se coparticipa, lo que genera un doble perjuicio: por un lado, el aumento de costos y, por otro, la caída de recursos disponibles para los municipios.

Obras paralizadas

El Gobierno nacional acumuló $6,1 billones provenientes del impuesto a los combustibles y del ex impuesto PAIS, que por ley deben destinarse a infraestructura en las rutas.

La normativa vigente establece que el 28,58% de lo recaudado debe ir al Fideicomiso de Infraestructura del Transporte y, dentro de ese esquema, el 50% al sistema vial nacional.

Sin embargo, Saadi advirtió que “esos fondos no se están ejecutando, en un contexto de deterioro de rutas y obras paralizadas en todo el país”.

El intendente agregó que la situación se agrava con el recorte de transferencias nacionales y la caída de la coparticipación.

“Menos recursos y más costos afectan a todos los municipios. No se trata de demandas aisladas, sino de un esquema económico que impacta de manera simultánea en los precios, la inversión pública y los recursos locales, configurando un escenario crítico en todo el país”, explicó el jefe comunal.

El impacto en la gestión

Saadi subrayó que “es grave porque una parte significativa de los recursos que se recaudan a través del Impuesto a los Combustibles Líquidos no está siendo destinada a su fin original: la inversión en infraestructura. Ese dinero debería financiar obras viales y de desarrollo productivo en todo el país, y se lo retiene a contramano de lo que manda la ley”.

El intendente también hizo hincapié en la presión que enfrentan los municipios. “Hay una realidad y es que los municipios enfrentan una doble presión. Por un lado, la caída de recursos y por otro, el deterioro de la infraestructura y el aumento de costos elevan la demanda de servicios, al margen de otros compromisos que Nación abandonó y en nuestro caso asume el municipio, como la ayuda a personas con discapacidad. Con mucho orden y responsabilidad, hacemos frente a la situación y seguimos trabajando, pero queda claro que el planteo de fondo trasciende el reclamo coyuntural: pone en discusión el equilibrio entre ajuste fiscal y sostenimiento de la actividad económica”, señaló.

Ajuste en la vida cotidiana

El intendente capitalino concluyó que “el impacto del ajuste ya no se limita a variables macroeconómicas, sino que empieza a sentirse en la producción, el empleo y la vida cotidiana de los vecinos en ciudades de todo el país”.

En ese sentido, advirtió que las decisiones nacionales no solo afectan la capacidad de gestión de los municipios, sino que repercuten directamente en la calidad de vida de la población.

El reclamo de Saadi se suma a una serie de planteos que intendentes de todo el país vienen realizando en los últimos meses, en un contexto de creciente tensión entre las administraciones locales y el Gobierno nacional.

La falta de redistribución de los impuestos, la paralización de la obra pública y el deterioro de la infraestructura configuran un escenario que, según el jefe comunal, amenaza con profundizar las desigualdades y limitar las posibilidades de desarrollo en la provincia.

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