Respaldos, cartas tapadas y oposición frontal: el juego de los gobernadores frente a la reforma laboral
Diego Santilli colecta apoyos en su gira pero también reclamos. Provincias Unidas apuesta al misterio e intenta ampliar volumen en el Senado. Nuevo cortocircuito con un mandatario peronista refuerza el juego de polos.

El chubutense está abocado al combate contra los incendios forestales -que se reavivaron por las altas temperaturas- y espera un giro de Nación por $4.000 millones en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a modo de auxilio. En términos libertarios, «Nacho» hizo los deberes esta semana y lanzó un pacto fiscal con intendentes de toda la provincia que tiene como uno de sus principales objetivo propiciar la baja de IIBB.
Por ahora, juega al misterio, tal como hacen sus colegas de Provincias Unidas (PU), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz). Todos reconocen la necesidad de reformar la legislación laboral, pero ponen reparos en los qué y los cómo.
En el plano legislativo, adelantan que esperan concretar una reunión de bloque para sentar una posición común. «Estuvimos trabajando el tema todo el mes, pero todavía no hay una construcción de consenso. La idea es estar lo más unidos posible», señalaron desde la escudería. Actualmente, cuentan con solo dos nombres en la Cámara alta –Alejandra Vigo y Carlos «Camau» Espinola– pero anticipan que podrían ser más en febrero.
Para la batalla en el Senado, el correntino Valdés tiene especial relevancia, ya que cuenta el respaldo de las tres bancas: el peronista «Camau» y los radicales Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela.
El novel mandatario litoraleño se muestra abierto a dialogar con todas las partes, incluyendo al gremialismo. Cree necesario actualizar la legislación laboral pero, dicen en sus despachos, «no apoyaría nada que vaya en contra de los trabajadores». Por estas horas delinea una estrategia con sus representantes en ambas cámaras. Corrientes podría ser otro de los destinos en la agenda de Diego Santilli.
Dentro del frente de los gobernadores, el santacruceño Claudio Vidal recibió buenas noticias la semana pasada, con el desembolso de u$s136 millones provenientes de China para reactivar las obras de la represa Jorge Cepernic, uno de los dos proyectos faraónicos del distrito (el otro es el complejo hidroeléctrico Néstor Kirchner, también paralizado).
«Somos un espacio opositor», reiteran en las filas de Provincias Unidas, mientras se alistan para la pulseada. Puertas adentro, la novedad es la vuelta al ruedo de Juan Schiaretti, quien a mediados de mes obtuvo el alta médica y quedó habilitado para ocupar su banca. El mediterráneo buscará tener un rol de peso en las conversaciones por el proyecto.
Diego Santilli, en tanto, volvió a Buenos Aires con una valija cargada de apoyos y reclamos por fondos coparticipables, obras y cajas previsionales, entre otros. El ministro anticipó que tendrá en cuenta los pedidos de los jefes provinciales, incluso aquellos que consisten en agregar cambios a la reforma laboral. Anticipó, sin embargo, que será un trabajo a dos bandas, ya que también dependerá de la voluntad de Patricia Bullrich.
Quedó pendiente un encuentro con el gobernador de La Pampa, el peronista Sergio Ziliotto, que se postergó dos veces. Se trata de una foto un tanto incómoda para ambos. Ziliotto no acompañará la reforma laboral y el Gobierno mantiene el veto sobre los peronistas Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur).
Duro conflicto con un gobernador peronista
En lo que hace el peronismo, el Gobierno sumó un nuevo cortocircuito con el fueguino Melella por la intervención por 12 meses del puerto de Ushuaia dispuesta por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN).
El organismo adujo fallas en la infraestructura y desvío de fondos pertenecientes a la terminal, entre otros puntos, para justificar la medida. La gestión austral respondió denunciando un «avasallamiento» de la autonomía provincial y, como anticipó Ámbito, irá a la Justicia buscando que retrotraer la medida.
La pulseada es por una caja millonaria, cuyos ingresos pasaron a engrosar las arcas nacionales. El cacique patagónico, de todos modos, admitió que mantiene diálogo con Santilli en búsqueda de una solución diplomática al entuerto. La tensión había escalado previamente, con la decisión de aplicar aranceles cero a los celulares importados, hecho que puso en guardia a la industria isleña.
En otros terruños peronistas permanecen a la espera de contactos oficiales para sentar posición. Los díscolos Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) están prestos a conversar. «Hoy estamos más cerca de dialogarla que de oponernos y apoyarla», admiten en sus entornos.


