Polémica por el destino del sable corvo de San Martín: el largo camino del ícono de la independencia argentina

El presidente Javier Milei ordenó trasladar el preciado objeto de San Martín al Regimiento de Granaderos, donde estuvo hasta que Cristina Kirchner lo trasladó.

Hacía mucho que la historia argentina no cobraba relevancia en las noticias diarias, pero la semana pasada el presidente Javier Milei decidió el traslado del sable corvo que perteneció al general José de San Martín, lo que provocó este martes la renuncia de la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar.

Fuentes del Museo Histórico Nacional confirmaron que la renuncia de Rodríguez Aguilar, efectiva tras la publicación del Decreto 81/2026 en el Boletín Oficial, tuvo como detonante exclusivo la decisión política de modificar la custodia del objeto histórico.
Pero antes de esta mudanza el sable de José de San Martín ya había pasado por varios destinos, incluido un sitio de honor en la sede del Regimiento de Granaderos a Caballo, en el barrio de Palermo, a donde podría volver en breve.

 

Cómo llegó el sable de San Martín a los herederos de Rosas

El sable quedó en manos de Mercedes, la hija de San Martín y Remedios de Escalada, quien junto a su marido, Mariano Balcarce, se ocupó de que llegara a manos del Libertador cuando estaba radicado en Francia.

En el testamento de San Martín, cuyo texto está disponible a través del Instituto Nacional Sanmartiniano, consta su decisión de legarle el objeto a Juan Manuel de Rosas:»Tercero. El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción, que como Argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que tratan de humillarla.»

La historia después de la historia: dónde fue a parar el sable de San Martín

Tras la muerte de Juan Manuel de Rosas, en Inglaterra, sus herederos accedieron al pedido del fundador y primer director del Museo Histórico Nacional, Adolfo Carranza, de que el sable fuese incorporado a la colección permanente.

El sable corvo de San Martín volvió a la Argentina el 5 de febrero de 1897 y se incorporó al museo ubicado en Parque Lezama, donde sufrió robos, reubicaciones, fue expuesto y estudiado, pero sobre todo se volvió un ícono de la historia de la Independencia.

En uno de los vaivenes de los sesentas se decidió que el objeto fuese trasladado a la sede del Regimiento de Granaderos a Caballo en Palermo, donde fue exhibido en un templete blindado que financió el entonces Banco Municipal de la Ciudad de Buenos Aires.

Dónde está hoy el sable corvo de San Martín

Los granaderos custodiaron el sable del fundador de su Regimiento hasta que en 2015 la entonces presidenta Cristina Kirchner resolvió que fuese devuelto a su sitio original, el Museo Histórico Nacional, para ser expuesto en la misma sala que las armas de Juan Manuel de Rosas, Manuel Belgrano y Manuel Dorrego.

En el Decreto 81/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial con las firmas de Javier Milei y del ministro de Defensa, el teniente general Carlos Alberto Presti, consta la decisión del Ejecutivo de trasladar el sable al Regimiento de Granaderos «con el fin de asegurar su adecuada guarda, conservación y custodia permanente».

Cuáles son los fundamentos para trasladar el sable

  • Que «el Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina», que «dicho bien fue donado al Estado nacional en el año 1897, incorporándose al acervo público con la finalidad de asegurar su preservación y custodia estatal».
  • Que «fue objeto de hechos ilícitos en dos (2) oportunidades mientras se encontraba bajo la guarda del Museo Histórico Nacional, en los años 1963 y 1965«, y que «como consecuencia de ello, mediante el Decreto N° 8756/67 se dispuso su guarda y custodia definitiva por parte del Regimiento de Granaderos a Caballo ‘General San Martín'».
  • Que Granaderos nunca dejó de tener la custodia del objeto, aún estando en el Museo Histórico Nacional, y que el regimiento «desde su creación, ha tenido a su cargo la custodia del Jefe Supremo de la Nación y de los símbolos más relevantes de la historia argentina».
El sable de San Martín está en el Museo Histórico Nacional

El sable de San Martín está en el Museo Histórico Nacional

La postura de los herederos de Rosas

Por mucho que la ley apañe el deseo de Javier Milei, su decisión y la de Presti, los herederos de Rosas manifestaron su rechazo a la medida la semana pasada, aún antes de la publicación del decreto.

«El adolescente ególatra que tenemos por presidente, que odia a Rosas, no pudo usarlo porque el museo se lo negó, despidió al director y ahora quiere quitar el sable. Gusano resentido», disparó Lucía Ezcurra a través de X.

Ezcurra sugirió así que existe un motivo completamente visceral y para nada académico para el traslado del sable de San Martín, que poco tiene que ver con protegerlo de futuros robos, como los perpetrados hace unos 60 años.

El traslado del sable corvo de San Martín podría realizarse el próximo 7 de febrero, si no surgen contratiempos.

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