A Dios rezando y con el mazo dando es un dicho arraigado en la cultura hispanoparlante, pero este viernes se manifestó en una marcha real y concreta en Plaza de Mayo con motivo del Día de San Cayetano, patrono del trabajo.
Tras recibir la bendición del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la tradicional Misa de los Trabajadores, que se celebra en el Santuario de San Cayetano en Liniers, miles de personas volvieron sus ojos hacia un poder terrenal: la Casa Rosada.
Organizaciones gremiales, sociales y el público general unieron fuerzas para una marcha bajo un cielo azul, despejado y soleado, la antítesis de la jornada lúgubre vivida el jueves de esta semana, cuando miles de personas se reunieron para hacerle frente a la lluvia y a la represión policial mientras sesionaba el Senado.
La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) se movilizó por décimo año consecutivo junto a la CGT y las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma) desde el barrio porteño de Liniers hasta Plaza de Mayo, bajo el lema "Paz, pan, tierra, techo y trabajo".
Las palabras fueron elegidas especialmente teniendo en cuenta no sólo la destrucción del empleo formal por la desaparición de más de 26.000 de empresas en todo el país desde diciembre de 2023 hasta la fecha, sino también por la iniciativa -por ahora trunca- del Gobierno de Javier Milei de modificar leyes clave que habilitarían la compra de tierra productiva por parte de personas y empresas extranjeras sin tope ni restricción.
Desde la UTEP destacaron que fue "una jornada masiva de fe, dignidad y resistencia que conmemora el proceso que, en 2016, consolidó la representación del sector de los trabajadores excluidos y derivó en la sanción de la Ley de Emergencia Social (Ley 27.345)".
Largo peregrinar por San Cayetano
En Plaza de Mayo, el primer orador del breve acto de este viernes fue el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien cuestionó la situación del país, afirmando que "hoy es una entrega a las grandes corporaciones".
"Tenemos que trabajar a pesar de las diferencias para ver cómo reconstruimos el país. Hay que lograr la unidad del pueblo", señaló, antes de convenir en que "hay desocupación, represión, pero estamos de pie".
Luego los referentes de la UTEP reclamaron la convocatoria a un paro general durante el acto, que no contó con la presencia de los principales dirigentes de la CGT sobre el escenario, y el cotitular de la Confederación General del Trabajo (CGT), Cristian Jerónimo, señaló que "la recuperación del empleo debe convertirse en una prioridad para el país".
"Hoy es un día para pedirle más que nunca a San Cayetano, porque la situación del mundo del trabajo está muy difícil. Se perdieron 380.000 puestos de trabajo, cierran empresas todos los días y cada vez queda menos empleo formal", agregó Jerónimo.
"El primer paso es sentarnos en una mesa para construir un proceso distinto, con confianza, previsibilidad y decisiones políticas que permitan generar desarrollo y producción", expresó el líder sindical, por lo que también "tiene que estar el Gobierno nacional, los trabajadores, los empresarios y también la Iglesia".
"Decir que vamos a un paro es angustiante para los propios trabajadores porque, encima que estamos mal, lo único que genera es que pierdan su día de trabajo y salario. Es una herramienta que tratamos de no utilizar para intentar revertir esta situación mediante el diálogo", cerró Jerónimo.
Por su parte, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que "está claro que el Gobierno empezó a perder la calle y el movimiento obrero tiene que garantizar un conflicto permanente. La jornada de hoy tiene que servir para unir todas las luchas y hacer crecer la conflictividad".