Irán condicionó el paso por el estrecho de Ormuz a los países que expulsen a diplomáticos de EEUU e Israel
La advertencia iraní se da en medio del bloqueo de la vía marítima clave para el petróleo mundial y la fuerte suba del crudo.

Arabia Saudita y la OPEP recortan mientras Ormuz permanece bloqueado
El motor del salto fue la escalada en los recortes de producción por parte de los países del Golfo. Saudi Aramco comenzó a reducir la producción en dos de sus yacimientos petrolíferos, sumándose a las reducciones de los Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait y Qatar. Bapco, la refinería estatal de Bahréin, declaró fuerza mayor tras un ataque a su complejo.
La guerra prácticamente cerró el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, y la firma de análisis Kpler advirtió que incluso si el estrecho se abriera el martes, tomaría entre seis y siete semanas para que las exportaciones volvieran a plena capacidad.
Un elemento adicional que tensionó el mercado fue político: los partidarios de la línea dura de Irán salieron a las calles para proclamar su lealtad al nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei, cuyo ascenso frustró las esperanzas de un rápido fin del conflicto.
Saudi Aramco, que puede desviar algunos flujos a través del puerto de Yanbu en el Mar Rojo, ofreció más de 4 millones de barriles de crudo en licitaciones poco comunes para intentar compensar el cierre de Ormuz.
