Franco Colapinto al fin tiene algo para celebrar con el Alpine: se metió en Q2, superó a su compañero de equipo y partirá desde el puesto 14°

El Gran Premio de Hungría marca el final de la primera parte de la temporada de la Fórmula 1. Y en un ambiente tan cruel, donde los errores no se toman como aprendizaje, Franco Colapinto necesitaba ese envión anímico que da vencer al compañero de equipo, más cuando al lado se tiene a Pierre Gasly, piloto con 166 grandes premios en su historial y dos temporadas de experiencia en Alpine. Tras un viernes complicado en el Hungaroring, el argentino de 22 años dio un paso al frente en la FP3 y lo confirmó en la clasificación, al avanzar a Q2 -mientras el francés quedó eliminado en el puesto 17°- y largará desde el cajón 14 la carrera de este domingo a las 10 (Fox Sports, Disney+ y F1TV).
Como ocurre en todos los equipos -y padece, por ejemplo, el heptacampeón Lewis Hamilton, que fue 12° contra la pole lograda por Charles Leclerc en la otra Ferrari-, la primera referencia para un piloto es lo que ocurre con quien maneja el mismo auto. Si bien en las prácticas libres del viernes Gasly había terminado por delante del argentino, este sábado se dio todo lo contrario casi desde el inicio.
Después de un primer stint de blandos en la FP3 en la que el bonaerense fue dos décimas más lento que Gasly -pérdida que se dio casi siempre en el primer sector-, el resto fue en ascenso. Pasó de igualar los registros a mejorarlos, incluso en el último giro, donde con neumáticos usados marcó su mejor vuelta (1m16s247) para ser decimotercero en el último ensayo antes de la clasificación, con 323 milésimas de ventaja sobre el francés (18°). «Bien en la FP3, dimos un pasito», reconoció al final de la jornada.
Para cuando enfrentó a la prensa, ya había pasado la clasificación, en la que por cuarta vez en la temporada logró meterse en Q2 (aunque en Imola no la pudo disputar por el choque en el final de la Q1) y, lo que es mejor, dejó atrás las qualys de Gran Bretaña (20°) y Bélgica (17°), en las que Gasly había sido ampliamente superior colocándose en Q3 (al igual que en Austria) con un auto en inferioridad de condiciones para ambos.
Su primer giro ya demostró ser muy bueno: 1m16s227, cinco décimas más rápido que Gasly (1m16s723), que quedaba comprometido en el puesto 19, mientras el argentino estaba a 673 milésimas de Piastri y a solo 11 de Leclerc, a posteriori poleman aunque en ese momento noveno. Su siguiente registro fue aún mejor (1:15.875) y lo metió en Q2 por apenas 24 milésimas sobre Yuki Tsunoda (Red Bull), en una apretadísima Q1 que también dejaba afuera a Gasly (17°, pero a dos décimas), Esteban Ocon (Haas), Nico Hulkenberg (Sauber) y Alex Albon (Williams).
La Q2, en cambio, no fue tan buena; excedió los límites de la curva 9 en el primer intento y solo tuvo una oportunidad de marcar un registro, que fue alto (1m16s159) y lo dejó 14° solo porque a Kimi Antonelli también le borraron un tiempo.
«En la Q1 me taparon un poco al final de la vuelta pero fue una buena vuelta y estaba contento, di consistentemente vueltas buenas. Después en la Q2 no tuve grip, no sé qué pasó, es como que hay momentos en el que el auto se desconecta un poco y perdemos grip y nos cuesta toda la vuelta. Así que pasamos de un auto que se sentía bien a uno de vuelta difícil de manejar. Es un poco inconsistente y eso es lo que más me está costando. Pero fue una buena Q1, fueron vueltas buenas y estaba contento con el balance. Cambiamos un poco el ala para la Q2 y me costó un poco, no tenía tanto grip, estaba patinando mucho, mucho atrás, no podía encender las gomas de atrás y me costó mucho en general. Fue una Q2 dura, no tuvimos el ritmo», explicó en el corralito de prensa del circuito ubicado en las afueras de Budapest.
Sobre su posición de largada, en la fila 7 junto a Sainz, argumentó que «no está mal». «Ayer tuve un ritmo de carrera muy bueno, en el top 6, top 7, y fue algo que nos dio un poco de expectativa o de ilusión para mañana. Creo que dimos un paso en algunas cosas que entendimos del auto, que también las empezó a usar Pierre después de que ayer tuve muy buen ritmo de carrera. Ojalá mañana tenga un buen ritmo. Acá es complicado pasar pero quizás con una buena estrategia podamos ir para adelante», se ilusionó, al tiempo que deseó que las condiciones climáticas sean «mixtas», porque «sería un poquito más divertida la carrera».
Avanzar, claro, no será fácil porque adelante, además de al español que conduce el Williams que hasta el año pasado era suyo, tiene a Hamilton y a Oliver Bearman, con quien tuvo un cruce en la FP2 del viernes, y también a los Racing Bulls y a Max Verstappen. Detrás, en tanto, tendrá que cuidarse de Antonelli y Tsunoda, con quien tuvo un enfrentamiento que le costó un punto de la superlicencia en Austria.
«Falta bastante, falta consistencia, falta un poco de darme un poco más de comodidad, se mueve mucho y es un auto muy duro que cuesta , que cuando se va, se va. Pero el de hoy es un buen paso hoy», concluyó sobre un sábado en el que ganó la tranquilidad que todo piloto necesita para ir por un buen resultado. Hasta ahora su mejor labor fueron dos decimoterceros puestos en Mónaco y Canadá. Hungría, donde un error puede costar caro como les pasó a Oscar Piastri (2°) y Lando Norris (3°) en la clasificación, puede ser esa tierra prometida para el argentino.
Piastri: «El viento cambió mucho; suena patético culpar al viento, pero cambió»
El líder del campeonato quedó a 26 milésimas de sacarle la pole a Charles Leclerc, quien en su última vuelta aceleró a fondo y le dio a Ferrari su primer P1 en una clasificación este año. «Supe que tenía que hacer una vuelta limpia para aspirar al tercer puesto, y no me lo puedo creer», se sorprendió el monegasco.
«Toda la clasificación fue extremadamente difícil. Fue difícil llegar a la Q2 y a la Q3. Entonces las condiciones cambiaron. Sinceramente, no tengo palabras. Probablemente sea una de las mejores pole positions que he conseguido, por lo inesperada que fue», remarcó.
Por su parte, Piastri señaló el viento que complicó el final de la Q3. «Era difícil juzgar en esas condiciones; quizás no fue la mejor ejecución. Me sorprendió que no pudiéramos ir más rápido.No esperaba ser segundo, detrás de un Ferrari, este fin de semana, pero lo ha hecho bien», concluyó.
Muy cerca también quedó Lando Norris, quien había sido el más rápido en los ensayos del viernes. «Charles hizo una buena vuelta, probablemente arriesgó un poco más. El viento cambió y pareció castigarnos. Pero no hay nada de qué quejarse, ambos hicimos buenas vueltas y no fue suficiente», analizó el inglés. «Quiero avanzar y quiero ganar. Creo que será una carrera emocionante; espero que tengamos un poco más de ritmo que Charles, así que tengo muchas ganas», agregó quien marcha segundo en el campeonato, detrás de su compañero de equipo.