El día que intentaron asesinar de un disparo a Raúl Alfonsín
En febrero de 1991, un exgendarme se acercó hasta el palco donde estaba el mandatario y disparó a matar.

Eran tiempos de agitación política. Alfonsín había dejado su cargo y era un férreo opositor de las políticas de Carlos Menem. El líder radical lo consideró “un hecho aislado”.
Abdala fue declarado inocente por insania e internado en un hospital psiquiátrico. Tiempo después lo liberaron, considerando que no era un peligro ni para él ni para los demás, pero fue detenido otra vez tras llamar a Marcela, la hija de Alfonsín, para disculparse.
La mujer, preocupada, realizó una denuncia y hombre fue nuevamente internado en el psiquiátrico: salió en 1994 y a los pocos días de volver a su hogar se quitó la vida.
