Detectan caso de rabia paresiante bovina en el interior provincial

Los primeros brotes se habrían registrado en Capayán, Huillapima, Coneta y localidades aledañas, con la mortandad de bovinos, equinos y caprinos.
Desde el ministerio se dio intervención al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y se acompaña en las acciones necesarias y se planifica profundizar el plan de vacunación para esta enfermedad zoonótica.

Atentos a la situación desde Agricultura y Ganadería el próximo lunes se reunirán autoridades ministeriales, intendentes, SENASA y la Sociedad Rural con el objeto de realizar una coordinación inter institucional para diagramar los pasos a seguir y llevar tranquilidad a los productores, además de fijar la fecha para la próxima reunión de la Comisión Provincial de Sanidad Animal (Coprosa). El encuentro se concretará a las 9 de la mañana en el pabellón 28 del Centro Administrativo del Poder Ejecutivo (CAPE).
Productores ganaderos de Capayán, Huillapima, Coneta y localidades aledañas habían denunciado a medios locales sobre la mortandad de bovinos, equinos y caprinos, lo que presumían que podría tratarse de la «rabia paresiante».
«La rabia paresiante bovina es una enfermedad epidémica, mortal, regional, focal y recurrente, causada por el virus rábico y transmitida por el vampiro común Desmodus rotundus. Afecta principalmente a los bovinos, a los equinos y con menor frecuencia a otras especies domésticas, a las personas y a algunos animales silvestres. Cada vampiro se alimenta de aproximadamente 25 cm³ de sangre por noche y, producto de la herida causada, se produce una pérdida residual de otros 25 a 30 cm³», explica el Senasa.
Para informar casos se puso a disposición una línea telefónica 3834-431225.
