La vacuna fue desarrollada por la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), en conjunto con el CONICET y el Laboratorio Cassará, donde ya se produce en la planta de Buenos Aires. Además, contó con el impulso de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+I) y de la cartera que conduce Filmus.