Ámbar volvió a Catamarca luego de ser operada en Buenos Aires

“Ahora puede caminar tranquila, no se agita. Ella está más enérgica también. El cambio se nota”, contó el padre.
Ámbar Camelli ya está de regreso en Catamarca. La niña de tres años que nació con una cardiopatía congénita y fue operada en el Hospital de Niños “Dr. Pedro Elizalde”, de Buenos Aires, fue dada de alta y se encuentra junto a su familia.
El padre de Ámbar, Damián Camelli comentó a El Esquiú.com que, luego de la intervención quirúrgica, a ella le realizarán controles para observar el estado de salud. Damián mencionó que ya son visibles los cambios en Ámbar: ahora puede caminar sin agitarse y se la nota más enérgica.
“A Ámbar le dieron el alta el día 12 de abril. Nos quedamos unos días más porque querían controlarla, que estuviera todo bien. El miércoles de la semana pasada fue el último control que tuvo y estaba todo bien, gracias a Dios. Le tenían que sacar los puntos y ahí le dieron el alta definitiva. Tiene que seguir con los controles acá (en Catamarca) con el cardiólogo de ella, y ahí ya organizamos para volvernos”, señaló Damián.
En otro momento de la entrevista, el padre de la niña comentó antes de la operación Ámbar “tenía la punta de los deditos morados, ahora los tiene rosaditos, como cualquier persona. Antes caminaba un poquito y ya se agitaba. Ahora puede caminar tranquila, no se agita. Tiene la saturación normal ahora, está saturando 97, 98, lo normal que saturamos todos. El cambio se nota en todo. Inclusive, ella está como más enérgica también. Se nota el cambio y se nota que ella está mejor”.
Damián valoró que, por la operación, Ámbar “puede llevar una vida normal, no sobreexigirse a nivel físico, pero puede hacer lo que cualquier nene o nena de tres añitos hace, y sin correr el riesgo de que le pase algo”.
Damián y Paola, la madre de Ámbar, están más tranquilos y aliviados porque “es un paso enorme que gracias a los médicos se pudo lograr. Fueron ellos los que hicieron posible que la gordita esté hermosa como está, que no sufra”, según indicó Camelli.
Damián valoró que los profesionales de la salud que atendieron a Ámbar en Buenos Aires los acompañaron a ellos “desde la parte humana, de hablarnos a nosotros, hasta la parte médica, excelentes fueron. Estamos sumamente agradecidos con ellos. En ningún momento nos sentimos solos”.
Con respecto a los controles que deben hacerle a Ámbar, Damián detalló “por lo menos una vez al mes la tiene que controlar el cardiólogo. Le tiene que hacer un eco doppler. Igual, el cardiólogo de acá con el de Buenos Aires están en contacto uno con el otro, se van comunicando, pero por lo menos ahora una vez al mes. Después, será cada tres meses. Lo ideal es una vez al mes. Nosotros le controlamos día por medio la saturación, es el control que uno puede hacer acá en casa. Si hay alguna variación, algún cambio, nos comunicamos con el cardiólogo de acá o en su defecto de Buenos Aires”.
Agradecimientos
La familia Camelli agradeció a los políticos Dalmacio Mera, Gustavo Saadi, a las ONG “Corazón con Agujeritos” y “Agrupación Saracho”, al ministerio de Salud y también a los ciudadanos que colaboraron para que se pueda realizar la operación de Ámbar en Buenos Aires. “Son millones la gente que nos ha ayudado. Es muchísima la gente a la que tenemos que agradecer que hoy podamos estar de vuelta y con mi hija operada”, sintetizó Damián.
El caso de Ámbar
Ámbar Camelli tiene 3 años de vida y nació con una cardiopatía congénita: atresia pulmonar con comunicación interventricular. Se trata de una enfermedad severa, de alta complejidad, que se caracteriza por la ausencia de conexión entre el ventrículo derecho y las arterias pulmonares. A Ámbar le descubrieron esta cardiopatía congénita a los 10 días de haber nacido y, a los 20, le realizaron una cirugía paliativa.
Habiéndose cumplido tres años de aquella cirugía, Ámbar necesitaba ser intervenida nuevamente. Ya estaba en un tiempo límite.
En febrero se supo que la familia Camelli necesitaba colaboración para poder afrontar costos relacionados a la operación y recibieron ayuda. En marzo, ya en Buenos Aires, Ámbar fue operada. En la oportunidad, Damián explicó a este medio que en la cirugía “pudieron reconstruir toda la parte del corazoncito que necesitaban reconstruir para que ella tenga una mejor saturación, mejor flujo de sangre. Todo salió bien. Le tuvieron que poner el tubo valvulado”.
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