El día que Martín Miguel de Güemes y 50 gauchos capturaron un buque a caballo en la Invasiones Inglesas
Fue en agosto de 1806, durante la primera Invasión Inglesa. En la hazaña de capturar el buque Justina, lograron tomar prisioneros a toda la tripulación y se hicieron con la bandera británica de trofeo.

El líder de la resistencia contra la invasión inglesa era el marino francés Santiago de Liniers, quien se había trasladado a la Banda Oriental, donde había reunido unos mil hombres, un grupo conformado por veteranos y voluntarios.
El 4 de agosto de 1806, las tropas criollas desembarcaron en el puerto de Las Conchas (hoy Puerto de Tigre), que se encontraba a seis leguas de la capital. Junto con los diferentes ejércitos clandestinos que se les fueron uniendo, comenzaron la marcha hacia la capital.
Tras derrotar a la guarnición inglesa apostada en el Retiro, las fuerzas reconquistadoras siguieron avanzando.
En los días siguientes, se les fueron sumando niños, ancianos y mujeres, indios, pardos, morenos, esclavos, vendedores ambulantes y lavanderas, una población entusiasta y valiente dispuesta a participar en la lucha, hasta que el 12 de agosto de 1806 William Beresford se vio obligado a capitular.

Una cabalgata épica
Martín Miguel de Güemes, de 21 años, llegó a Buenos Aires esa misma tarde, después de haber galopado por 30 horas a “mata caballo” desde La Candelaria, un paraje situado a 395 km de la capital.
Pese a la velocidad del jinete, Güemes no había llegado a tiempo para entregarle a Liniers la misiva del virrey Sobremonte, aunque sí para protagonizar un hecho inédito en la historia militar: la toma a caballo del buque Justina.
La embarcación inglesa tenía 26 cañones y estaba tripulada por expertos oficiales y más 100 marineros, que habían estado disparando sobre las tropas y también sobre algunos puntos clave de la ciudad, pero por una repentina bajante del río, había quedado varada a unos 400 metros de la Plaza de Toros en el Retiro (hoy Plaza San Martín).
Cuando Liniers se enteró, envió al cadete Güemes al Retiro con una orden para Juan Martín de Pueyrredón, jefe del escuadrón de Húsares de Buenos Aires: presentarse en la playa y aproximarse al Justina con su tropa de caballería.
Al recibir el despacho, Pueyrredón puso bajo el mando de Güemes a unos 50 gauchos a caballo que, armados con lanzas, boleadoras, facones y sables, salieron a galope tendido por las orillas del Río de la Plata, se lanzaron a las aguas y tomaron un buque de guerra de la marina más poderosa del mundo.

La hazaña contada por un inglés
El hecho es mencionado por Alexander Gillespie, un capitán inglés invasor hecho prisionero: “El día de nuestra rendición, la tripulación peleó bien y con los cañones del Justina impidieron todos los movimientos de los españoles no solo por la playa sino en las diferentes calles que ocupaban, también expuestas a su fuego.
Este barco ofrece un fenómeno en los acontecimientos militares, el haber sido abordado y tomado por caballería al terminar el 12 de agosto de 1806, a causa de una bajante súbita del río”.
El capitán inglés no mencionó el nombre de Güemes como autor de aquella rara hazaña y tampoco mencionó que obtuvieron como trofeo su bandera de guerra.
Una vez que tomaron el Justina, Güemes y sus gauchos se apropiaron de la bandera británica, conocida como del Retiro, que fue puesta al servicio del capitán Liniers y llevada al templo de Santo Domingo (hoy en el Museo Histórico Nacional de Buenos Aires).
Juan Bautista Alberdi también menciona este hecho: “Güemes, bajo las órdenes de Liniers, pelea en las jornadas de 1806 y 1807 en Buenos Aires, contra los ingleses y contribuye a arrancar las banderas que decoran hoy los templos de la orgullosa Buenos Aires”.
E.M.