Inflación de mayo: con fuerte suba semanal de alimentos y alta inercia, prevén que el IPC siga arriba del 2%
La fuerte desaceleración del IPC de abril se explicó casi íntegramente por la estabilidad de la carne, aunque en la última semana los alimentos se dispararon al 2,6%, en gran medida por el avance del precio de la carne.

La inflación desaceleró fuerte al 2,6% durante abril y tocó su nivel más bajo en el último año. Aunque, los precios mayoristas saltaron 5,2% en ese mismo mes, lo que representa la cifra más alta en los últimos dos años, en medio del impacto del petróleo por la guerra en Medio Oriente. Ahora bien, la «inercia» inflacionaria para mayo aún es alta, lo cual mantendrá al índice minorista por encima del 2%. Esta semana, en tanto, los valores de los alimentos pegaron un salto extraordinario, tras un inicio de mes sin grandes variaciones.
La desaceleración del índice de precios al consumidor (IPC) de abril se explicó casi íntegramente por la estabilidad de la carne, aunque en la última semana los alimentos se dispararon al 2,6%, en gran medida por el avance del precio de la carne, según el último informe de la consultora LCG. Tal es así que, en el cuarto mes del año la Núcleo «descarnada», se mantuvo estable en 2,5%.
Más de la mitad del alza semanal se explicó por el incremento de carnes (+4,5%), que subió por encima del promedio. Lo mismo ocurrió con las verduras (+7,7%) que también incidió fuerte en el índice general.
¿Qué pasa con la inflación de mayo?
Desde CP-Consultora destacaron que el ritmo de aumento de precios es alto para que la desaceleración inflacionaria sea muy marcada y logre perforar el 2%. En una desagregación de precios de 35 productos, la consultora encontró que las variaciones de precios durante abril fueron en gran medida entre el 2% y el 4% (62%), mientras que a mitad del mismo mes el año pasado eran solo el 25% y la mayoría de las remarcaciones eran menores al 2%.
Además, el 17,1% de los aumentos fue superior al 4%, mientras que en abril de 2025 solo el 11,4% de los precios fue a ese ritmo.
Cabe destacar que el Relevamiento de Expectativa del Mercado que publica el Banco Central prevé que el índice de precios recién perfore el nivel del 2% en agosto.
En esa línea, desde CP-Consultores subrayaron que «el shock internacional es muy fuerte y ni la apreciación logra contenerlo». «Se suma que la política fiscal quita margen para moderar efectos de la segunda vuelta en regulados, aunque YPF absorbe una parte», agregaron.
Cabe destacar que, el shock de combustibles golpeó con dureza durante marzo y abril y continuará su efecto en mayo, ya que si bien YPF absorbe el aumento de la nafta, el Gobierno «no tiene margen fiscal para evitar que se propague sobre el resto de los regulados (transporte y tarifas) y genere efectos de segunda vuelta». Tal es así, que el precio del transporte pegó un salto de 11,6% durante mayo.
De esta manera y de cara al quinto mes del año, los estacionales presionarían al alza (+3,3%) por verduras, según CP-Consultores, y los regulados también sumarían por el incremento por transporte, prepagas y telefonía.
Equilibra, por su parte, proyecta un aumento de 2,4% para este mes. «Estamos viendo una suba fuerte de las verduras, que generalmente ocurre en invierno -el año pasado no ocurrió en mayo-. Además, el rubro carnes no va a estar tan tranquilo como el año pasado, pero debería estar medianamente calmo», destacaron.
Asimismo, la desaceleración -leve- se explicaría en gran parte por la «menor suba en el rubro naftas (que explicó 0,6 p.p. de la suba de abril)» y por otro fenómeno importante que es el hot sale, que «mostró rebajas significativas durante esta semana en ropa y otros rubros».
«Mayo es un buen mes en lo estacional, pero aún así estamos proyectando 2,4% que no es una baja tan significativa. Muchos rubros que deberían estar calmos por el tipo de cambio, después de la guerra están subiendo -higiene, limpieza, electrodomésticos y muebles-. No está claro si es un mayor gasto de packaging o de transporte -por el combustible- que golpeó en los precios mayoristas», analizó en diálogo con Ámbito el economista de Equilibra, Gonzalo Carrera.

