En el Gillette Stadium de Foxborough, estado de Massachusetts, a poco más de 300 kilómetros del MetLife de Nueva Jersey donde se presentará frente a Marruecos por el grupo C de la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México, la selección de Brasil conducida por Carlo Ancelotti tuvo su última gran prueba antes del debut mundialista. Y la desaprobó. Perdió 2-1 contra la peligrosa Francia, que jugó buena parte del segundo tiempo con un jugador menos por la expulsión de Dayot Upamecano e igualmente se impuso con goles de Kylian Mbappé y Hugo Ekitike (Bremer anotó el descuento).
Se trató de un duelo entre campeones del mundo, dos potencias a las que siempre se debe respetar cuando se acerca un Mundial. Sin embargo, el presente de la Canarinha, pese a que Ancelotti busca imprimirle su sello, dista mucho del de Les Bleus, campeón en Rusia 2018 y subcampeón en Qatar 2022. Y quedó reflejado sobre el terreno de juego del estadio cercano a Boston, con capacidad para alrededor de 65 mil espectadores.
Brasil, un gigante dormido que busca renacer de la mano de uno de los entrenadores más laureados de toda la historia, no logra despertar. Se plantó frente a Francia y le peleó el partido de igual a igual sin achicarse ante la dimensión de sus figuras, pero el que pareció siempre sentirse más cómodo en la cancha fue el equipo que desde 2012 es dirigido por Didier Deschamps.
El seleccionado sudamericano logró discutirle la posesión, especialmente durante el primer tiempo, y entorpeció la circulación de juego de los europeos. Pero sin brillar, con apenas un par de toques en campo rival, los bicampeones del mundo generaron mucho peligro.
Así llegó el gol del 1-0: Tchouameni interceptó un pase en el mediocampo, Dembelé se lució con un fenomenal pase frontal y dejó mano a mano con Ederson a Mbappé, quien definió por encima del arquero. Golazo. De esa manera, el crack del Real Madrid llegó a los 56 tantos con su selección y quedó a uno del récord de Olivier Giroud.
El segundo gol, aunque tuvo más toques, llegó por la misma vía: un rápido contraataque que armaron entre Lucas Hernández, Michael Olise y Ekitike, el autor del 2-0 final con una nueva definición sutil que dejó sin reacción a Ederson. A esa altura, Francia ya jugaba con diez por la expulsión -vía VAR- de Upamecano, quien derribó en una clara acción de último hombre a Wesley Moraes Ferreira da Silva.
Hubo una novedad táctica en Francia, quizás una prueba de cara el Mundial: Tchouameni se metió constantemente entre los centrales y Dembelé, un delantero, terminó jugando durante muchos momentos como doble cinco junto a Rabiot. Esa ubicación del ganador del Balón de Oro fue clave en el primer gol.
Brasil mostró reacción en el final, llegó al descuento a través de Gleison Bremer e incluso pudo empatarlo con el envión del final. Sin embargo, con muchos cambios que se hicieron en el segundo tiempo, sin Mbappé en cancha y una clara baja de tensión en el equipo francés, lo visto en el tramo final debe tomarse con pinzas. La Verdeamarela es la pentacampeona del mundo, pero no termina de arrancar.