Manuel Adorni, sin defensa: no dio explicaciones sobre el viaje y su patrimonio, y cargó contra la prensa
En una de sus conferencias de prensa más tensas, el vocero y jefe de Gabinete desestimó las acusaciones en su contra y aseguró que pondrá a disposición de la Justicia todos los documentos referidos a su patrimonio. Además presentó un paquete de medidas y proyectos que impulsará la gestión libertaria.

Manuel Adorni: cómo se gestó la conferencia en la que ensayó su defensa
Según pudo reconstruir Ámbito, la conferencia de este miércoles fue idea suya. Un movimiento que, en teoría, buscaba retomar la iniciativa después de semanas de ruido. El martes feriado se organizó una reunión con todos los equipos de comunicación para ordenar el mensaje, calibrar el tono y, sobre todo, evitar que el tema creciera más de lo necesario.
La foto buscaba transmitir respaldo político, aseguraron desde el Gobierno a este medio. También, de manera menos elegante, dejaba en evidencia que el vocero ya no alcanza por sí solo.
“Ningún otro Gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra. Nunca”, lanzó Adorni y completó: “Un ministro gana casi la mitad hoy de lo que ganaba con Alberto Fernández”. En ese sentido reiteró: “No somos lo mismo que los que vinieron antes y la gente lo sabe”. “Parece que nos olvidamos que vivimos en un país donde un secretario revoleaba bolsos”, completó.
El oficialismo viene midiendo el impacto del tema en redes y medios, y apuesta a que “se diluya” en los próximos días. Según dijo una fuente de Casa Rosada a este medio, “la gente no se va a dormir pensando en Adorni sino en comer”.
Porque ese es el otro punto incómodo: ningún funcionario puede ser su propio vocero. La lógica indica que alguien más debe ordenar el relato, filtrar el ruido y construir sentido. En ese marco, la entrada de Santiago Caputo en el relato del jefe de Gabinete es nueva. El asesor no estuvo detrás de las entrevistas que brindó Adorni a Luis Majul ni a Eduardo Feinmann explicando su viaje a Punta del Este, sino que recién se metió de lleno en las últimas horas.
Los consejos dados por Caputo podían adivinarse en las expresiones del asesor, que no paraba de asentir cuando Adorni acusó a la prensa de exponer a sus hijos al mencionar que viajaban con él. Otra de las órdenes -más pragmática- que se bajó durante la conferencia con apenas un gesto de manos fue pasar rápido a la siguiente pregunta.
Puertas adentro, el Gobierno intenta relativizar el episodio. Aseguran que la conversación pública sigue en otro lado, que el escándalo no perfora y que la agenda real pasa por la economía. Puede ser cierto. También puede ser una forma elegante de negar que, por un rato al menos, el foco estuvo exactamente donde no querían.
