Advierten que el Gobierno evalúa un recorte que afectaría a 700 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional
Empleados del organismo alertaron que el plan de ajuste impulsado por la gestión de Javier Milei podría reducir drásticamente la planta actual.

El ajuste del Estado vuelve a pasar por el Servicio Meteorológico Nacional. Según denuncian trabajadores del organismo, el Gobierno prepara una reducción de personal que podría alcanzar a 700 empleados y poner en jaque el funcionamiento de una institución con 155 años de historia.
Lo que está en juego
Gran parte de la red meteorológica funciona en aeropuertos. “Ahí los observadores registran en tiempo real datos como visibilidad, viento o presión atmosférica. Esa información es clave para que los pilotos puedan despegar y aterrizar con seguridad”, explicó a este diario un trabajador del Servicio.
Sin esos datos, la actividad aérea -tanto comercial como civil- se vuelve más riesgosa. Pero el impacto no se limita a los aeropuertos. El Servicio Meteorológico también es el organismo que emite alertas tempranas por tormentas fuertes, inundaciones, granizo u olas de calor. Esos avisos permiten que la población se prepare y que las autoridades tomen medidas para prevenir daños.
Si faltan técnicos para monitorear radares y sistemas de pronóstico, la capacidad de advertir a tiempo se debilita. La producción agropecuaria también depende de esos datos. Los pronósticos y registros meteorológicos son clave para decidir cuándo sembrar, cuándo cosechar o cómo planificar el uso del agua. Cuando se pierden estaciones meteorológicas, se pierden datos locales. Y cuando faltan datos, los pronósticos se vuelven menos precisos.
Un sistema global que también se resiente
La meteorología funciona como una red mundial. Cada país aporta datos que luego se integran en modelos globales para entender cómo se mueve la atmósfera.
Si Argentina reduce su red de observación, no solo pierde información propia; también debilita el sistema internacional del que depende la calidad de los pronósticos.
El temor a un “apagón meteorológico”
Los trabajadores del SMN advierten que el organismo ya funciona con una dotación por debajo de la necesaria para sostener todas sus tareas. “Hoy muchos empleados deben hacer horas extra para que las estaciones y los servicios no se detengan”, señalan.
Por eso temen que un recorte masivo no solo implique despidos, sino el desmantelamiento progresivo de un sistema que permite anticipar tormentas, proteger vidas y organizar buena parte de la actividad económica del país.