Preocupante: sigue creciendo la morosidad de las familias con bancos y tarjetas de crédito
Las familias argentinas ya no pueden hacer frente a deudas adquiridas, tanto como créditos o financiación, debido a que sus ingresos se desploman.

Los préstamos con garantía real (hipotecarios y prendarios) tienen números más bajos, aunque igualmente en aumento: la morosidad en hipotecarios alcanzó 1,2% en diciembre frente al 1% del mismo mes de 2024.
Para los especialistas el problema del incremento en la morosidad de las familias radica en factores como el aumento de la relación cuota a pagar comparada con la expectativa de evolución de los ingresos nominales al momento en que se tomó el préstamo. Es decir, los ingresos familiares se reducen drásticamente con relación a la capacidad de pago.
Una situación que también se ve reflejada en el incremento en la morosidad de tarjetas créditos no bancarias (como recientemente reveló el balance de Supermercados La Anónima, que cuenta con propio sistema) o la morosidad en el pago de expensas por parte de propietarios e inquilinos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, donde el promedio escala al 31%.

