El papa León XIV cerró su histórica visita a Turquía y partió hacia el Líbano con un fuerte mensaje de unidad y paz
Tras tres días de gestos ecuménicos, celebraciones conjuntas y llamados al diálogo, el Pontífice viajó a Beirut para continuar su gira apostólica en una región golpeada por la violencia y la crisis económica.

El papa León XIV concluyó este domingo su visita apostólica a Turquía luego de una intensa agenda centrada en el diálogo interreligioso y la unidad de los cristianos, y partió rumbo a Beirut, capital del Líbano, país atravesado por una profunda crisis social, económica y política.
Durante su última jornada en Estambul, el Pontífice fue recibido en un almuerzo protocolar por el patriarca ortodoxo Bartolomé I, con quien había firmado el día anterior una declaración conjunta en favor de la paz en Medio Oriente y en respaldo al fortalecimiento de los lazos entre católicos y ortodoxos. Ambos líderes manifestaron su compromiso de dar “nuevos y valientes pasos en el camino hacia la unidad”.
Antes de la despedida formal, León XIV participó de la misa en la Iglesia Patriarcal de San Jorge, que culminó con una bendición ecuménica. También mantuvo celebraciones conjuntas con el patriarca armenio y renovó el compromiso de avanzar hacia una fecha común para la celebración de la Pascua, que hoy se conmemora en distintos momentos según el calendario católico u ortodoxo.
La visita tuvo además un fuerte contenido histórico. El Papa presidió la conmemoración por los 1.700 años del primer Concilio Ecuménico de la Iglesia, celebrado en Nicea, donde fue aprobado el Credo que aún hoy recitan todos los cristianos. Se trata del quinto pontífice que visita Turquía, un país de 86 millones de habitantes cuya comunidad cristiana no supera las cien mil personas. El viaje consolidó, además, el vínculo con el presidente Recep Tayyip Erdogan.
Antes de abandonar el país, León XIV visitó la Catedral Armenia Apostólica de Estambul. Allí realizó un gesto tradicional al compartir pan con sal mojados en agua y mantuvo un encuentro con el patriarca Sahak II, quien destacó al Pontífice como una “brújula moral” en favor de la paz y de los más vulnerables. Ambos intercambiaron obsequios simbólicos, entre ellos un cáliz y un mosaico inspirado en cruces bizantinas, elaborado por el Estudio del Mosaico Vaticano, según informó Vatican News.
El papa León habló de la unidad cristiana
Durante su última homilía en la Catedral de San Jorge, León XIV afirmó que la “prioridad fundamental” de su pontificado es la unidad cristiana. Reconoció las tensiones históricas entre las distintas Iglesias, pero pidió no abandonar el camino del diálogo. También advirtió sobre tres grandes desafíos actuales: la construcción de la paz, la crisis ecológica y el uso responsable de las nuevas tecnologías.
El avión papal partió a las 14.45 rumbo a Beirut, donde el Pontífice permanecerá hasta el martes. Allí visitará el sitio de la explosión del puerto ocurrida en 2020, participará de un encuentro interreligioso en la Plaza de los Mártires y mantendrá actividades de fuerte contenido simbólico en un país marcado por años de conflicto y fragilidad económica.
