Domingo Cavallo advirtió que la política monetaria «alimenta la expectativa de un salto devaluatorio» y «desalienta la entrada de capitales»
El economista analizó que "no se ha conseguido consolidar un clima de estabilidad monetaria y cambiaria".

Según su mirada, esto se explica porque «aún no se ha eliminado todo el cepo y en parte porque no hay suficiente para las empresas. Esto importa porque las empresas y entidades financieras son las que pueden movilizar grandes cantidades de capitales y son muy sensibles al riesgo de quedar atrapados sin salida cuando tienen que decidir si traen dólares al país. Esto significa que, a pesar de haber eliminado parte de las restricciones (cepo a las personas), no se ha conseguido consolidar un clima de estabilidad monetaria y cambiaria capaz de apuntalar la recuperación sostenida del nivel de actividad económica«.
«Algunas de las decisiones de política monetaria son difíciles de entender y explicar. Desde la introducción del concepto de ‘base monetaria ampliada’ y ‘dolarización endógena’, la eliminación de los pases y el reemplazo de las LELICs por las LEFIs para sacar los intereses de las cuentas del Banco Central y pasarlos al Tesoro. Y finalmente pagar integralmente las LEFIs con emisión del Banco Central. Esta falta de claridad sobre los instrumentos y los tiempos se percibe como discreción en el manejo monetario y seguramente ha contribuido a la volatilidad monetaria y cambiaria», consideró.
En ese marco, apuntó que «mantener las restricciones que impiden o limitan severamente la intermediación financiera en dólares y la convertibilidad del peso, al tiempo que se facilita el atesoramiento de dólares de las personas y el turismo en el extranjero tampoco contribuye al clima de estabilidad«. Entonces, entendió que «se alimenta la expectativa de un salto devaluatorio adicional al ya producido. Esa expectativa desalienta la entrada de capitales que no sea tipo carry trade y lleva a que las tasas de interés en pesos tiendan a aumentar».
Dólar: estiman que el tipo de cambio casi dejó de estar atrasado
La reciente suba del valor del dólar oficial deja a la Argentina en una posición mucho mejor que la que tenía hace siete meses para enfrentar sus propios problemas de competitividad. La corrección que se llevó a cabo, más que nada en julio, dejó al Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) levemente por debajo del promedio histórico.
Así lo señaló el estratega el Jefe de Cohen Aliados Financieros, Martín Polo, en una charla con inversores. “Tenemos que el tipo de cambio real contra el dólar subió un 10% y si tomamos contra la canasta de los de nuestros socios comerciales, estamos más cerca de una ganancia del 20% que la verdad es mucho”, señaló Polo.
El analista de los mercados consideró que “no estaba en nuestros cálculos que el tipo de cambio real podría mejorar un 20% en tan solo 7 meses”. Con esa fuerte corrección de las distorsiones que tenía el dólar “barato”, en Cohen esperan ver que si con estos tipos de cambio se incentivan más exportaciones y más financiamiento en moneda extranjera y se desincentiva la demanda, ya sea vía importaciones, menor demanda de servicios y la formación de activos externos.
Tomando como base el tipo de cambio real del 17 diciembre de 2024, el análisis de Cohen indica que el tipo de cambio contra el dólar está a un nivel de 103, mientras que el promedio de 30 años está más cerca de 110.

