El Papa Francisco suspendió presidir el Vía Crucis de Viernes Santo para cuidar su salud
El sumo pontífice dirigió el servicio religioso antes de una procesión nocturna en el Coliseo de Roma. Cómo seguirán sus actividades el sábado y domingo.

El Papa Francisco presidió la misa de Viernes Santo
El Papa renunció a último momento a asistir a la ceremonia nocturna de las catorce estaciones del Calvario de Cristo en el que él mismo escribió los comentarios. Este mismo viernes por la tarde, Francisco presidió el rito por la Pasión de Cristo en la basílica de San Pedro, una ceremonia en la que se evocó “el dolor de la guerra, de la inmigración y de la violencia contra las mujeres».
En todas las iglesias católicas del mundo este viernes no se celebraron misas en señal de duelo.
No había coros en la basílica y el Papa oró en silencio ante el Altar de la Confesión sobre la tumba de San Pedro, frente a un crucifijo cubierto por una tela púrpura.
La liturgia del Viernes Santo está dominada por el luto debido al martirio y la crucifixión de Cristo.
Estaban presentes 35 cardenales, 26 obispos, numerosos prelados y más de cuatro mil quinientos fieles.
En otros años, el pontífice comenzaba la misa desde el suelo de mármol de la Basílica de San Pedro. Sin embargo, debido a su estado físico, rezó en silencio ante el altar desde su silla de ruedas.
La «Pasión del Señor» incluye cantos en latín que narran los acontecimientos desde el arresto de Jesús hasta su entierro. En el día de hoy, además, Francisco presidirá la procesión del Vía Crucis en el Coliseo, donde los participantes recorren la arena sosteniendo la cruz mientras escuchan las meditaciones.
En esta ocasión, el sumo pontífice fue quien las escribió personalmente y están centradas en la guerra y en la violencia contra las mujeres. En las meditaciones, establece un diálogo con Jesús donde hay interrogantes, reflexiones y ruegos ante las experiencias que se viven todos los días en la actualidad.
Cómo continúa la agenda del papa Francisco
El día sábado, el papa Francisco presidirá la Vigilia Pascual, mientras que el domingo celebrará la misa de Pascua donde leerá su doble mensaje y bendición «Urbi et Orbi» (a la ciudad y al mundo), desde el balcón central de San Pedro.

